No todo el mundo tiene el privilegio de cumplir 50 años de matrimonio, o lo que es lo mismo las famosas Bodas de Oro. Por tanto, es una fecha que debe celebrarse por todo lo alto asegurándose de que quede el recuerdo de un momento muy especial.
Quizá tengamos la ocasión de organizar este aniversario de boda para alguno de nuestros padres o para nosotros mismos.
Una boda es importante para la vida de una pareja, pero llegar a cumplir 50 años juntos es un momento maravilloso. Sin dudas merece una celebración con todas las letras. En cinco décadas pasan muchas cosas: nacimientos, viajes, mudanzas, bodas… ¡Y todo merece una gran fiesta!
Por eso, aquí tienes algunos tips que te ayudarán a organizar la celebración de Bodas de Oro más bonita de todas, tanto si eres protagonista como si eres hija (o hijo) de la feliz pareja.
Tips para organizar los 50 aniversarios de boda
– Lista de invitados. No es la primera boda, por tanto, si queremos ahorrar dinero, debemos ceñirnos a las personas importantes que han pasado estos años con nosotros. Hijos, nietos y resto de familiares, así como algún amigo muy especial que sea imprescindible en nuestras vidas. Estos son los invitados idóneos para celebrar las Bodas de Oro.
– Sean prudentes. Hay que recordar que en una boda de estas características, los “novios” son personas mayores, de al menos 65 años cada uno y por ello se debe ser cuidadoso. Más que nada tener en cuenta el estado de salud y si tienen algún impedimento. La mesura es importante.
– Tomar en cuenta el presupuesto. En este caso, se cuenta con una ventaja sobre la primera vez: pueden participar en los gastos no sólo los contrayentes, también los hijos e incluso los nietos. Eso dará un cierto margen para hacer una celebración más lúcida.
– Es una buena idea que vuelvan a participar los mismos invitados. Es posible que muchos de ellos no puedan estar presentes pero todavía se pueda participar a un testigo, un amigo o un familiar. En el caso de que esto no se pueda lograr, los nuevos testigos han de ser personas muy cercanas (hijos sobre todo). Se puede hacer una renovación de votos en la Iglesia o una ceremonia similar a la civil (laica), que emule a la primera.
– Elegir bien el lugar de celebración de la ceremonia y el banquete. Debes tener en cuenta, las condiciones que tengan: facilidad para acceder, si tienen aparcamiento, comodidad de las instalaciones, etc. Como no suelen haber tantos invitados como en una primera boda, no hace falta ceñirse a un salón de bodas o un restaurante. La propia casa de los novios, una finca, un chalet de alquiler, un espacio diferente como una sala de un museo, hay una multitud de alternativa para hacer de las Bodas de Oro una celebración diferente.
– No se olviden del pastel. Son unos de los momentos más emotivos de una boda y por supuesto deben estar presentes en la celebración de los 50 años de matrimonio. Quizás en su primera boda no tuvieron un pastel porque en esa época eran muy costosos, así que es un buen momento para que ahora lo corten juntos.
– En cuanto al baile. Si ambos están en condiciones, no duden en organizarlo. No hay nada más bonito que verlos dar unos pasos con el mismo tema que hace 5 décadas atrás, no renuncies a ello. ¿Te imaginas a los novios bailando la canción preferida con el mismo amor y después de tantos años?
– A la hora de decorar. Mi consejo es que optes por los tonos dorados, mezclados con otros tonos más alegres que sirvan de contrapunto. El oro, por su significado en este caso, te lo pone fácil a la hora de elegir la paleta de la decoración. Busca crear un ambiente elegante, pero dulce al mismo tiempo.
– Escojan el menú. Hay que tener en cuenta las condiciones de salud de los invitados y de los agasajados. Muchos de ellos pueden tener necesidades especiales como problemas con la dentadura, digestión lenta, diabetes, colesterol, hipertensión, etc. Buscar un menú “intermedio” a todas las edades de los invitados o bien ofrecer el “buffet” donde cada uno elige qué comer.
Te dejo unas recomendaciones finales para que logres tu organización de las bodas de oro. Una buena idea puede ser que ellos vayan al sitio donde pasaron su luna de miel para volver al período más romántico de su relación y observen las fotografías de la primera boda para que recuerden el pasado lo mejor posible. Será un bonito momento para los novios y sobre todo muy emotivo.